El término Yoga en su sentido más amplio se refiere a un conjunto de prácticas espirituales originadas en la India cuyo fin es lograr la perfección espiritual o la unión con el ser supremo (Atman para los hinduistas). De hecho, la palabra significa “Unión” o religar, cuyo significado es parecido al término “religión” (del latín religare, “volver a ligar”).

Desde el punto de vista físico, el Yoga aporta diferentes beneficios, desde aumentar la flexibilidad y la fuerza hasta ayudar al desempeño saludable de diversos órganos y glándulas del cuerpo. Según la tradición Yógica milenaria, las asanas activan y desbloquean los centros energéticos del cuerpo (ckakras) ayudando así al libre flujo de la energía vital (prana).

Se ha observado que los ejercicios de respiración que se practican en la Hatha Yoga bajan la presión sanguínea y disminuye los niveles de hormonas del estrés. Estirar el cuerpo en las diferentes posturas estimula que se drenen los vasos linfáticos, que es el sistema que tiene el cuerpo para remover lo que no necesita. Mantener las posturas de la yoga incrementa el tono muscular y promueve una sensación de bienestar físico; a su vez, protege las delicadas articulaciones de lesiones.

Yoga

En la tradición yógica oriental, el yoga es una herramienta que no sólo sirve para tener una buena salud, sino también para lograr la máxima realización espiritual del ser humano. Para lograr esto es necesario que la energía vital del cuerpo (prana) fluya libremente y que los siete diferentes centros de energía principales (chakras) estén en un balance armónico.

Consejos ofrecidos por Sophya Viayoga, puedes ver más sobre esta terapia en su web de Yoga y terapias naturales