Impotencia masculinaLos trastornos en la erección o impotencia sexual, se caracteriza por la insuficiencia de conseguir o mantener una erección el suficiente tiempo como para que la actividad sexual sea satisfactoria y placentera para la pareja. Pastillas como Kamagra aceleran la potencia sexual masculina, provocando una erección duradera y estable, durante un tiempo comprendido entre 4 y 6 horas aproximadamente. Esta insuficiencia sexual, suele darse en casos de hombres de entre 40 y 70 años, existiendo también otros de distinta índole a menor escala.

El pene en su estado natural, es flácido o relajado

El pene en su estado natural, es decir flácido o relajado, tiene un ritmo sanguíneo bajo. Cuando logra la excitación, las arterias del pene pasan a un estado de total relajación que permite que dilaten de forma que el ritmo del flujo sanguíneo aumente. Esta alteración del flujo sanguíneo provoca que las venas del pene se expandan, lo que impide el retorno de la sangre al circuito circulatorio. Asimismo, al entrar gran cantidad de sangre y no tener posibilidad de vuelta, hace que se acumule y provoque un aumento en el tamaño del pene, provocando la erección.

Trastornos de impotencia en los hombres

Se han conseguido unos resultados altamente gratificantes

Gracias a los avances de la medicina en esta área concreta de la sexualidad, se han conseguido unos resultados altamente gratificantes, en forma de fármacos, concretamente pastillas. Estas resultan tener un efecto inmediato, una hora después de haberlas ingerido. A su vez estos resultados se pueden ver alterados por diferentes motivos, como son la combinación de estas pastillas con la toma de alcohol o drogas, ya que en determinadas ocasiones puede mermar el efecto deseado.

Conseguir una erección permanente y prolongada

Los efectos que producen estas pastillas, inmediatamente después de tomarla, se ven reflejados una vez que la sustancia principal del fármaco causante de estos resultados, se halla instalada en el torrente sanguíneo. Este hecho permite a los vasos sanguíneos situados en la ingle, una relajación total, provocando a su vez una mayor afluencia sanguínea en los tejidos eréctiles del pene. Consiguiendo una erección consistente y prolongada.