La reflexología es una terapia cuyo tratamiento está basado en el principio de que hay zonas reflejas en pies y manos, que se corresponden con todas las glándulas, órganos y partes del cuerpo. La reflexología emplea un método singular en el que se usan el pulgar y los dedos para aplicar presiones específicas a estos puntos reflejos y lograr así numerosos beneficios terapéuticos.

Como funciona la reflexología

El reflexólogo trabaja cada reflejo, desencadenando con ello una liberación de la tensión en la zona correspondiente del cuerpo, así como una respuesta general de relajación. La liberación de la tensión desbloquea los impulsos nerviosos y mejora el suministro sanguíneo a todas las partes del cuerpo. Ya que la reflexología trabaja desde dentro, también tiene un efecto equilibrador sobre cada glándula, órgano y región del cuerpo.

Qué es la Reflexología

Un tratamiento de reflexología, alivia la tensión y el dolor generando una sensación de bienestar y el aumento de su energía.
La reflexología podal elimina los bloqueos del flujo de energía del cuerpo. También normaliza el flujo sanguíneo linfático hacia diversas zonas del cuerpo, activando la oxigenación de los tejidos y la eliminación los desechos. En cada pie hay 7.200 terminaciones nerviosas, lo que quizá explique por qué nos sentimos muchos mejor cuando nos tratan los pies. Las terminaciones nerviosas de los pies tienen extensas interconexiones a través de la médula espinal y el cerebro con todo el cuerpo, lo que los convierte en un instrumento ideal para liberar la tensión e intensificar la buena salud.